La serie fotográfica presentada se inspira en el arte barroco, específicamente en la técnica del claroscuro popularizada por Caravaggio. Las fotografías capturan la esencia de este estilo mediante el uso de luz directa y alto contraste, elementos que crean un fuerte relieve y volumen en las escenas. La alumna utiliza telas para añadir textura y teatralidad, reflejando la influencia de las composiciones dramáticas típicas del barroco. En la primera imagen, el uso de luz dura realza los gestos de la modelo, generando un impacto visual que resuena con la teatralidad de las obras de Caravaggio. En la segunda fotografía, las telas cubren casi por completo a la modelo, creando una atmósfera de intriga y misterio.
El Barroco, un movimiento artístico que se desarrolló en Europa durante el siglo XVII, se caracteriza por su dramatismo, realismo y el uso intenso de luz y sombra para destacar formas y volúmenes. Caravaggio fue uno de los exponentes más destacados de este estilo, conocido por su maestría en el claroscuro y por escenas que capturaban momentos de gran emoción y tensión.
En esta serie, la fotógrafa logra reinterpretar los principios del barroco, creando imágenes que juegan con la luz y el color para generar una sensación teatral y emocional. La atención al detalle y el equilibrio en la composición evocan el dramatismo de las pinturas barrocas, mientras mantiene un enfoque contemporáneo y personal.