La animación creada por el alumno de la carrera de animación se inspira en los principios del expresionismo. Utilizando colores fuertes, especialmente tonos azules para transmitir tristeza y soledad, la obra captura la esencia del movimiento artístico. El énfasis en los sentimientos del personaje principal, reflejando una tragedia interior provocada por su adicción a las redes sociales, muestra la preocupación del artista por temas relevantes y personales.
En términos de decisiones artísticas, el uso de líneas no definidas para el personaje y una composición agresiva refuerzan la expresividad emocional de la animación. La historia, que comienza con la rutina obsesiva del personaje de consumir contenido en redes sociales desde la mañana hasta la madrugada, transmite la sensación de alienación y aislamiento que a menudo acompaña a esta adicción moderna.
La combinación de técnicas de animación 3D y 2D agrega profundidad y textura a la obra, permitiendo al alumno transmitir sus vivencias personales de una manera visualmente impactante. Al tomar inspiración de obras como "El grito", el alumno logra comunicar su propio sentido de agobio y desesperación a través de la animación, creando una pieza que resuena con la audiencia y resalta los aspectos más oscuros de la vida contemporánea.
El movimiento artístico expresionista, una vanguardia que surgió a principios del siglo XX, se caracteriza por su intensa carga emocional y su enfoque en representar la subjetividad y el drama interior del artista. En el arte expresionista, los colores vibrantes y las formas distorsionadas se utilizan para expresar estados emocionales y temas existenciales profundos.