El alumno de la carrera de ilustración ha creado una obra que se enmarca en el estilo artístico del romanticismo, específicamente inspirada en las "pinturas negras" de Francisco de Goya. Este movimiento artístico, que floreció en Europa durante el siglo XIX, se caracteriza por su enfoque en la individualidad, la imaginación y la expresión emocional.
La ilustración del alumno refleja fielmente estas características, especialmente en la forma en que utiliza la soltura y la textura de los pinceles para crear una atmósfera enigmática y llena de emoción. Inspirado por una experiencia personal en una feria de arte, el alumno busca plasmar el asombro y la sorpresa que sintió al exponer y vender sus propias ilustraciones por primera vez, rodeado de personajes enigmáticos. De desta manera, por las estancias del Instituto, ronda el Macho Cabrío que suele protagonizar algunas pinturas de Goya.
El proceso creativo del alumno incluyó un análisis detallado de las "pinturas negras" de Goya, así como el uso de colores y técnicas similares para capturar la esencia de la obra del maestro español. La integración de claroscuros y la simulación de la textura del óleo demuestran un profundo entendimiento y aprecio por el estilo de Goya.
Además, el alumno expresa su preferencia por la suciedad y la soltura en su trabajo, priorizando la expresión sobre la pulcritud. Esta afinidad con el enfoque romántico de Goya le llevó a elegir este estilo como referencia para su ilustración.